HISTORIAS DE YÉSICA VAL:
El 28 de abril de 2025 lo recordaremos como un día histórico. Sin embargo, cada uno de nosotros lo ha vivido en función de su personalidad.
Este fue el mío ...
(Se abre el telón)
Como siempre, se me apaga la batería porque no me aguanta ni una mañana y me pongo a cargar el móvil.
El móvil no carga.
Me parece raro.
Enciendo el ordenador y tampoco arranca.
Enciendo la luz y no hay luz.
Compruebo el cuadro eléctrico y no hay nada bajado.
Salgo al rellano y la luz tampoco enciende , le timbro a la vecina de al lado y tampoco tiene luz porque su timbre no funciona.
Baja una vecina por las escaleras y le pregunto que si no hay luz en todo el edificio. Me dice que es en toda España y Portugal.
Lo flipo.
Me dice que se lo ha dicho su vecina que tiene una radio a pilas.
Le pregunto si es por la guerra pero quien sabe.
Me dice que en los supermercados ya se lo han llevado todo.
Busco en mi casa una radio de las que llevo a la playa pero no la encuentro.
Le doy la vuelta a una que tengo por si tiene la opción alternativa de ir con pilas también pero no.
Estoy desinformada. Llevo mal la incertidumbre.
Necesito saber y saco la cabeza por la ventana y escucho a un paisano decir que el apagón es en toda Europa y que es un sabotaje de los rusos.
No se que hacer, no hay nada que hacer.
Tengo la opción de ponerme a estudiar porque a mi reproductor aún le queda un 50 por ciento de batería pero pienso:
“que coño voy a estudiar , si la vamos a palmar paso de todo”.
Me meto en la cama y me pongo a dormir , que así no pienso.
Me despierto con un poco de ansiedad y me pongo a ordenar y a limpiar como una loca. Supongo que por hacer algo porque mientras lo hago me pregunto que sentido tiene .
Que largo es un día sin luz! Por Dios , cada vez que miraba la hora , era temprano.
Como cunde cuando nos quitan las pantallas.
Me imagino un catastrófico desenlace:
nos incomunican, nos quitan los suministros, en los supermercados ya no hay existencias y nos vamos muriendo de hambre y sed, luego llegan los tanques , las bombas ...
Y mi marido fuera.
Voy a morir sola.
Salgo al rellano y hablo con vecinos, ...
Voy flipando con una de egocentrismo y otra de ignorancia.“
Dice una: “ay que bien, que pensé que no me funcionaba el teléfono pero si les pasa a todos me quedo más tranquila”.
Claro , mejor que no sea tu teléfono y que la causa sea que nos van a bombardear.
La siguiente perla : “que no mujer, que en unas horas lo solucionarán, cómo nos van a dejar así ¿”
A lo que yo respondo :”sí, claro, es así de sencillo, le dan a una palanca y se enciende toda Europa, lo normal”.
En psicología a este fenómeno de creer que a ti no te puede pasar nada malo, se llama “sesgo de ilusión de invulnerabilidad”.
Me fui a la calle en busca de aire y gente. Necesitaba dar una vuelta y como veía que todo Dios estaba contento y pasaba de todo me fui contagiando de ese optimismo.
Hasta que preguntando me llegaron a decir que en Madrid y el sur de España ya había luz , por lo que me fui tranquilizando y descartando la idea de un ataque bélico.
Empecé a sentir el agradecimiento por la vida y la felicidad a partes iguales.
Cuando se iba oscureciendo me fui para casa y como si tuviera un trastorno obsesivo compulsivo le iba dando al interruptor cada diez minutos a ver si volvía la luz pero nada.
Hice bicicleta y ejercicio a oscuras porque no tenía sueño.
Me metí en la cama a estudiar y me quedé dormida.
Desperté con unas pesadillas y vi encendidas las luces de la calle , encendí las mías y me invadió una enorme alegría.
Miré mi móvil , montones de mensajes diciéndome “te quiero” . Contacté con mis seres queridos para celebrarlo.
así fue como volví de nuevo al primer mundo , ese mundo que tan poquito valoramos hasta que nos falta lo más necesario.
(Se cierra el telón y fin de la obra dramática)
No hay comentarios:
Publicar un comentario