Noche. Sola y un ruido.
Estoy leyendo , y de repente entran en la habitación, noto la presencia, se me pone la piel de gallina y el vello se me eriza. Mi sistema simpático se pone a funcionar como loco, me sudan las manos.
Me da un cabezazo , grito, no veo nada, y noto un sonido en la lámpara que hace :”zazazá”. Angustiante.
Salgo de la habitación donde quería dormir, a toda velocidad.
Salgo de allí , cierro la puerta y grito con ella cerrada :” Hija de puta”.
Voy al almacén y busco el arma.
El cañón mide 50 cm , lo tomo , abro la habitación con el instrumento bélico, y disparo una y otra vez, mientras pienso: “Aquí va a morir alguien, ella o yo”.
Es muy fuerte que la okupa esta se salga con la suya , y yo tenga que dormir en el sofá , pero es así , la polilla voladora se apodera de mi habitación, y yo salgo con el insecticida en la mano.
No es la primera vez que me pasa, miro en internet y lo tengo, me diagnostico, tengo entomofobia.
Las fobias son miedos desproporcionados a peligros insignificantes, pero no lo puedo controlar. Me cago. Y esto me traslada a 20 años atrás.
La primera vez que alguien me echó de mi lugar , fue en Ferrol, yo compartía piso con mi novio, y aunque suene mal , fue así, estaba en el baño, cagando. Así de claro.
Y cuando voy a coger el papel para limpiarme , en el blanco embellecedor del portarrollos había un pedazo de bicho enorme, , negro, con tenazas y patas. Monstruoso.
Salí corriendo de allí, con las bragas en las rodillas, con el culo cagado ...
Afortunadamente ya existían móviles, esos primeros Nokia, que sólo servían para comunicarse:
“Vente por favor, hay un bicho en el baño , es enorme , tienes que matarlo”.
Viene partiéndose el culo, no hay amores como los de los 20 años, que dan la vida por ti, él militar, que nada le daba miedo, salvo perderme.
No recuerdo que estaba haciendo él, pero ni la poli ni la ambulancia te tarda tan poco. En cinco minutos ya estaba conmigo.
No os preocupéis. Yo ya tenía el culo limpio, que por suerte existen los clínex, Y AUNQUE NO LO TUVIERA, ÉL ME QUERÍA IGUAL.
Entró en el baño , y cuando salió me dijo : “Joder, no me extraña que salieras cagada, era un escarabajo ciervo, pero nunca vi uno tan grande!”.
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