sábado, 17 de febrero de 2024

Cuando te dan el palo y tienes que dar un bastonazo.

                               Hoy voy a comenzar encabezando mi relato con un taco.

Joder! Hoy iba tan tranquila, de camino al gimnasio, y de repente, un tío sin mediar palabra me agarra de un brazo.

Lo primero que pensé fue que era mi ex que venía a pedir disculpas. Lo cual me parecía bastante razonable porque las espero.

Pero el tío no habla, entonces le pregunto: “quién eres?”.

No responde, y vuelve a cogerme del brazo, así que desecho esta opción  e

inmediatamente recae en la segunda, y es que como tengo amigos que se creen tan graciosos, a veces me hacen la coñita, con eso de que no veo, que me van a atracar o a sobrepasarse conmigo, o esas cosas ...por lo que pienso que puede ser uno de ellos, aunque a mi no me haga gracia en absoluto.

Definitivamente el sospechoso alcanza articular algo que no comprendo, y desecho la idea de que es un amigo. Logro soltarme y él vuelve a cogerme, le exijo que me suelte, y él insiste en agarrarme.

Deduzco por lo que consigo ver que es un yonki.

Y aprovecho el momento para advertir que se está normalizando el consumo, que se empieza por una rayita el fin de semana, y se termina como este tío tirado en la calle, dando el palo a una chosca.

Yo me quitaba su brazo de encima, y el volvía a agarrarme. Entonces empecé a sentir que

mi sistema nervioso simpático iba como una moto, mi ritmo cardiaco se aceleraba, y llega el momento de huir o luchar.

así que en ese momento donde mi amígdala va a todo trapo, yo no sé de dónde saco las fuerzas, pero agradezco este carácter de                                              felina que me caracteriza, y le suelto:

“O te apartas o te pego”.

Así fue como hice camino y salí de la situación.

Y es en estos momentos cuando agradezco dos cosas: la primera, tener este arranque resiliente por y para mi supervivencia, y lo segundo, haber dejado el bastón de postureo en casa, que es el que uso para las citas porque me da un aspecto fino y cabaretero, pero llevar mi “Bronx”, que es mi bastón macizo de hierro, que si le doy a alguien en la cabeza con él lo dejo en el sitio, es la mejor opción cuando hay que ir de batalla.

 

 

 

 

 

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario