viernes, 15 de enero de 2016

LOS CELOS SON CEGADORES!.

                                   
 
Estamos varias amigas en una cafetería, como es normal hablamos de cosas.
 Por suerte nadie se ausenta con su teléfono móvil porque la conversación está interesante.
Advierto que termina acalorada.
En ese momento , estábamos hablando de los celos.
Todas estábamos de acuerdo que en mayor o menor medida éramos algo celosas.
Yo conté mi anécdota de que por celos, de niña le tiré a mi abuela en la playa una bola de arena mojada en la espalda , sólo porque iba paseando por la orilla del ganchete de mi hermana mayor. Me cogí una rabia terrible y pum ¡, luego mi abuela me calentó el culo y experimenté lo que es llevarlas sin ropa.
Reían, se metían conmigo, me decían que ya era bicho de niña.
Pero luego pasamos al tema, los celos en la edad adulta, los celos en la pareja.
, Unas decían que eran inevitables, otras que sólo los experimentaban con motivos, otras que eran emociones muy irracionales y que eran difícil de gestionar pero la amiga de esta, a la que ninguna habíamos visto hasta esa tarde, era una de esas que decimos:”una que va de listilla “, “la sobrada de turno” o lo que hinchadas las pelotas definimos como  “tonta del culo”.
Ella daba clases de autoestima en su intervención y nos acusaba al resto de inseguras  y aseguraba en tono autosuficiente no ser celosa.
De repente, entra un pedazo de bombón y todas nos quedamos con cara de pilladas.
Aclaro, tengo una visión selectiva. Veo lo que me interesa.
Yo, como soy una experta en soltar  perlitas, digo:
“si yo me e llevara  a  la cama a este tío, no me quedaría dormida”.
A lo que salta enfurecida  la que se jactaba de no ser celosa:
“oye perdona pero es mi novio!”.
A lo que yo le respondí
Enhorabuena, tienes un novio que cualquiera de esta mesa se follaría y como no eres celosa, te ofrecemos que nos lo prestes un ratito “.

No hay comentarios:

Publicar un comentario