Estaba yo en el aeropuerto de Madrid , de vuelta a casa, en el control de seguridad , y de repente, el perro policía que tienen ahí empezó a ponerse nervioso conmigo, y yo pensando : “me cago en el perro de Dios, que debe ser mutuo , que ya se yo que no les caigo bien, y la toman conmigo”.
Venga a olerme, venga yo a pasar por el control una y otra vez, que no pita, pero que el perro sigue cacheándome con el hocico .
Luego el tío de seguridad a meterme mano , luego me meten a un cuarto como una delincuente, que pensé yo :”joder, con la de cocainómanos que debe haber ahora mismo en Barajas, y me tiene que tocar a mi esta historia … “.
Me hacen unas preguntas allí, y , yo pensando :”Voy a perder mi vuelo , y a ver luego quien paga el siguiente … “.
Y de repente, que el perro seguía loco oliéndome , y no se como se me ilumina la cabeza, y me acuerdo de una cosa que tengo en el bolsillo de la chaqueta.
Lo saco, y compruebo que es eso, mientras todos ríen, yo muestro el bocadillo de jamón y digo: “Pues a lo mejor hay que darles de comer a los perros!”.
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