jueves, 29 de diciembre de 2022

REFLEXIONES DOCUMENTADAS ENTORNO A OVARIOS Y HUEVOS

                Por qué yo no empleo la expresión:

“Le voy a echar un par de ovarios?”.

Sencillamente, porque me parece incorrecta semánticamente.

No tiene sentido hacer la equivalencia .

Cuando un hombre dice: ”Le voy a echar un par de huevos” , se está refiriendo a que va a enfrentarse a algo o alguien, y alude a sus huevos , porque son estos los que precisamente producen la testosterona, hormona que les impulsa a ser más fuertes y agresivos.

Y aunque nosotras también tenemos algo de testosterona, ellos tienen diez veces más que nosotras.

Y justamente por ese dimorfismo sexual no hago la equivalencia con esa expresión, que nada tiene que ver conmigo.

Mi coraje no sale de los ovarios, sale de una emoción, y de una decisión premeditada que trazo desde mi cerebro.

 

 

 

 

 

La sinceridad está sobrevalorada, porque en realidad a la inmensa mayoría le sienta fatal.

                               Cuando yo iba al instituto, tenía una amiga, compañera de pupitre, que cada vez que su novio le hacía algo que no le sentaba bien, no se lo decía, simplemente, se vengaba.

Según el grado de molestia, se morreaba con otro, se enrollaba simplemente, y si la cosa había sido más grave, se follaba al primer pretendiente que se pusiera a tiro.

Con 17 años, a mi esto me parecía espantoso.

Creí que se equivocaba , y yo intentaba convencerla de lo contrario :

”Las cosas hay que hablarlas. Si algo te parece mal del otro se lo tienes que decir”.

Hoy no estoy muy segura de que yo tenga razón.

La vida me ha demostrado que a la inmensa mayoría de las personas no les gusta que les digan lo que hacen mal.

La vida me ha confirmado  que la sinceridad no es bien recibida.

Pese a todo yo sigo siendo una “sincericida”, sin embargo, ya no juzgo a quien tiene otras estrategias mejores que la mía.

Así que ole , por todas aquellas que se desquitan cuando están enfadadas con su marido, echándose un buen polvo con un amigo, y llegan a casa con una sonrisa.

Estoy convencida que muchas relaciones se sostienen felices gracias a esta Ley de la Compensación.

 

 

 

 

 

miércoles, 28 de diciembre de 2022

Creo que ya no soy moderna!

 

Estoy flipando.

Creo que me estoy quedando atrás.

Me acaban de invitar a una boda, pero no es una boda cualquiera.

Me llama mi amiga y me dice: - Me caso!

Me quedo un poco pillada , porque me dice que se casa con un tal Pedro, y no me doy cuenta de quien es este tío hasta que caigo en la cuenta!

Pedro es su perro!

Se va a Suiza a casarse porque parece ser que allí, el matrimonio entre seres humanos y mascotas es completamente legal.

, Entonces a mí me surgen un montón de preguntas y le interrogo:

Pero te lo pidió él?

Y si él se muere, cobras una viudedad?

Y qué os regalo? Y a dónde vais a ir de luna de miel?

Y este matrimonio es con sexo o es un amor como el de las monjas con Dios?

Imagino que le podrás poner los cuernos con todo humano viviente y te seguirá queriendo igual …

Entonces ella me interrumpió toda enfadada y me soltó esa frase que también había dicho Hitler:

Mira, perdona, pero los perros son mejores que las personas!!!!!!

A lo que yo le contesté :

Por supuesto, porque no sabes ni lo que dicen , ni lo que piensan de ti.