jueves, 12 de octubre de 2023

Una historia tan fresquita como mi apellido!

                Tirurí – Timbraron en mi interfono.

Era mi comida a domicilio.

Abrí la puerta de cualquier manera, una camiseta, un pantalón corto y el pelo en moño.

Al otro lado, estaba un tío alto, trabajado de gimnasio, y de cara no me preguntes, porque hasta ahí no me alcanza la vista.

La puerta de mi ascensor cuando se cierra hace un “pum” que se escucha en todo el edificio.

Entonces el tío comenta sobre el estruendo , y yo le respondo:

-              Sí, esa puerta hace un ruido que llama la atención de todo el vecindario cuando alguien viene a este piso.

-              Y me dice el tío: - Bueno, sin embargo, hay otras cosas que llaman la atención y no hacen tanto ruido.

-              Me quedo pensando por donde va el comentario, mientras aproximo mi teléfono móvil al TPV para hacer el pago de mi pedido.

-              Ante mi silencio, me lo explica por si soy cortita, y me suelta para que me quede claro: - por ejemplo, tú, que eres muy bonita.

-              Me da la risa, porque es la primera vez que me pasa esto en la puerta de mi casa.

-              Entonces en menos de seis segundos me pasan varias cosas por la cabeza, porque tengo como cuatro cerebros trabajando, uno que recuerda que a ver que le pides al universo, cuando dices chorradas como :” Yo paso de los tíos, como no me vengan a buscar a la puerta de mi casa ...”.

-              El otro cerebro se acuerda de que un amigo el día anterior le comentaba que en su empresa a los repartidores les aconsejan que les den conversación a sus clientes ...

-              Así que me da la risa, y con mi particular descaro igualándolo al suyo, le suelto partiéndome el culo: -                                                   No te voy a dar propina, lo siento!